Código Génesis

Un refugio para el corazón sediento que busca crecer en la presencia de Dios.

¿Es Bad Bunny una mala influencia para los cristianos?

Estos días, después de la actuación de Bad Bunny en la Super Bowl, he visto una avalancha de tweets y comentarios por todas mis redes. Y, como suele pasar, me puse a reflexionar sobre el tema. No es la primera vez que la música de artistas populares genera debate entre nosotros los cristianos, ¿verdad? Así que hoy quiero que charlemos un ratito sobre algo que creo que es súper importante para nuestra vida de fe... ¿cómo discernimos qué música escuchar?


¿Es Bad Bunny una mala influencia para los cristianos?


La música moderna tiene un poder increíble. Puede movernos e inspirarnos, hacernos bailar o también llorar. Toca nuestras emociones, moldea nuestra identidad y, a veces, hasta influye en nuestros valores sin que nos demos cuenta. Por eso, la pregunta central para nosotros, como seguidores de Cristo, es ¿cómo debemos discernir qué música entra en nuestros oídos y, por ende, en nuestro corazón?


Mi idea no es juzgar a nadie ni imponer mis gustos personales. Vamos a la fuente de la verdad, a la Biblia, para encontrar respuestas y criterios. Ella es nuestra guía, no las tradiciones humanas... ni las tendencias del momento.


Nuestro versículo base de hoy será Filipenses 4:8:"Todo lo que es verdadero, todo lo que es digno, todo lo que es justo, todo lo que es puro, todo lo que es amable, todo lo que es de buena reputación, si hay alguna virtud y si hay algo digno de alabanza, en esto pensad."


Lo que consumimos


¿Alguna vez te has parado a pensar en lo mucho que todo lo que entra por tus ojos y tus oídos afecta tu corazón? Jesús mismo nos enseñó que los ojos son la lámpara del cuerpo. Si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz, pero si tu ojo es malo, todo tu cuerpo estará lleno de oscuridad. ¿Y los oídos? Lo mismo. Lo que escuchamos puede alimentar nuestra carne, nutrir nuestros deseos mundanos, o, por el contrario, fortalecer nuestro espíritu y acercarnos más a Dios.


Esto nos lleva a una pregunta crucial para el día a día... ¿Esta música me acerca a Cristo o me aleja de Él?


Los valores promovidos en la música secular popular


Seamos honestos, muchas de las letras de la música popular actual glorifican el orgullo, la sensualidad, la desobediencia, la avaricia o el dinero como el fin supremo. Y no estoy señalando a nadie en particular, pero tomando el ejemplo que nos ocupa, el contenido explícito y las actitudes que a menudo se reflejan en las canciones de artistas como Bad Bunny contradicen directamente los valores del Evangelio. Lo que el mundo celebra como "éxito" o "libertad", muchas veces Dios lo condena. No es por ser aburridos o anticuados, sino por ser coherentes con la fe que profesamos.


El llamado bíblico al discernimiento


La Palabra nos llama constantemente al discernimiento. Romanos 12:2 nos dice: "No os conforméis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que podáis discernir cuál es la voluntad de Dios, lo que es bueno, aceptable y perfecto."  Y 1 Juan 2:15–16 es aún más directo: "No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguien ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo —los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida— no procede del Padre, sino del mundo."


Dios no prohíbe la música... de hecho, nos dio la capacidad de crearla y disfrutarla. Pero sí nos llama a la pureza del corazón y del pensamiento en todo lo que hacemos. El proceso de victoria espiritual incluye humillarse ante Dios, someterse a Él, resistir al diablo y acercarse a Dios. Y escoger bien lo que oímos es una parte fundamental de ese proceso. Es una forma de humillarnos y de someternos a su voluntad.


Cómo decidir qué escuchar como cristiano


Entonces, ¿cómo podemos aplicar todo esto en nuestra vida diaria? Aquí dejo algunas preguntas útiles que me hago yo misma antes de darle play a algo: ¿Esta canción glorifica a Dios? ¿Qué fruto produce en mí? ¿Me inspira a ser más paciente, amable, gozosa, o me incita a la envidia, la lujuria o la rebeldía? ¿Podría escucharla con Jesús a mi lado, sin sentir vergüenza? Esta pregunta suele ser muy reveladora, ¿verdad?


La madurez cristiana se trata de elegir lo que edifica nuestro espíritu y el de los demás, no solo lo que nos entretiene momentáneamente.


Vivir con oídos santos


La música es un regalo precioso de Dios (¡que me encanta!). Pero, como todo don, puede usarse para el bien o para el mal. En un mundo como el nuestro, ruidoso, lleno de mensajes que nos bombardean, debemos ser intencionales con lo que permitimos que entre en nuestros oídos y, aún más importante, en nuestro corazón.


Santiago 4:6 nos recuerda que "Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los humildes". La verdadera sabiduría es humillarnos ante Dios, reconocer su señorío sobre cada área de nuestra vida (incluyendo lo que escuchamos) y buscar aquello que refleje su santidad y su carácter.


Mi llamado final para ti, que me lees, y para mí misma, es que lo que escuchamos sea una expresión de nuestro amor a Cristo, no una distracción de Él. Que cada nota y cada letra que elijamos nos impulse a acercarnos más a Él, a vivir vidas más puras y a glorificar su Nombre en todo.


Con cariño, Ana.


Comentarios