Código Génesis

Un refugio para el corazón sediento que busca crecer en la presencia de Dios.

Jueces: Otoniel, Ehud, Samgar, Tola, Jair, Ibdán, Elón y Abdón

¿Qué tal lleváis la semana? Yo hoy he tenido uno de esos días en los que parece que voy corriendo detrás del tiempo para intentar llegar a todo. ¿Sabéis esa sensación de que tienes que "alcanzar el éxito" en cada cosa que haces? Uffffffff, ¡qué agotador!


Pero, honestamente, cada vez más, prefiero bajarme de esa carrera. Prefiero confiar en Dios, simplemente ir haciendo las cosas en comunión con Él, con paz, preguntándole qué quiere de mí en cada momento. Y, ¿sabéis qué? El resultado es una añadidura, algo que es secundario. Porque el objetivo principal, el único objetivo que de verdad es importante, ¡ya se ha cumplido! Y ese objetivo es estar con Él, caminar a Su lado. Todo lo demás, es extra.


Precisamente hoy, pensando en cómo Dios se manifiesta en nuestras vidas de maneras que a veces no esperamos, quería llevaros a un libro fascinante de la Biblia: el Libro de Jueces. Es un libro lleno de historias increíbles, de altibajos de fe y de hombres y mujeres que Dios usó para liberar a Su pueblo.


Normalmente, cuando pensamos en Jueces, nos vienen a la mente Gedeón, Sansón... ¡y con razón! Pero la verdad es que muchos otros jueces, no tan famosos, también hicieron cosas extraordinarias. Y en esta entrada, me gustaría que los descubriéramos juntos, a esos jueces menos conocidos. Creo que son: Otoniel, Ehud, Samgar, Tola, Jair, Ibdán, Elón y Abdón.


Se me hace un poco lío recordar todos los detalles, así que espero no equivocarme. ¡Por supuesto, los comentarios con correcciones siempre son bienvenidos! Así aprendemos todos.


¡Vamos a ello!


Los Jueces "ocultos" del Antiguo Israel


1. Otoniel: El primer libertador después de la muerte de Josué. El pueblo de Israel volvió a hacer lo malo ante los ojos de Jehová, y Él los entregó en mano del rey de Mesopotamia, durante ocho años. Cuando los israelitas clamaron a Dios, Él levantó a Otoniel, el hijo de Cenaz, hermano menor de Caleb. El Espíritu de Jehová vino sobre él, y salió a la guerra, venciendo. Gracias a Otoniel, la tierra tuvo reposo durante cuarenta años. ¡Todo un comienzo para los jueces!


2. Ehud: El zurdo de Benjamín. De nuevo, el pueblo de Israel cayó en pecado, y Dios permitió que Eglón, rey de Moab, los oprimiera durante dieciocho años. De la tribu de Benjamín, Dios levantó a Ehud, un hombre zurdo. Ehud llevó un tributo a Eglón y, astutamente, metió una espada de doble filo en su muslo derecho. En un encuentro privado con el rey (que era un hombre muy gordo), Ehud le dijo que tenía un mensaje de Dios para él, y lo apuñaló con tal fuerza que la empuñadura también se hundió. Salió de la habitación, cerró con llave, y los siervos del rey pensaron que estaba haciendo sus necesidades. Cuando se dieron cuenta, ¡ya era tarde! Ehud reunió a los israelitas, que mataron a diez mil moabitas, logrando la paz por ochenta años. ¡Menudo estratega!


3. Samgar: El que usó lo que tenía a mano. Después de Ehud, la Biblia nos presenta a Samgar hijo de Anat. Su historia es cortita pero impactante: él solo mató a seiscientos filisteos con una aguijada de bueyes. Una aguijada era una vara larga con punta de hierro que se usaba para guiar a los bueyes. ¡Imagínate la fe y la valentía de este hombre para enfrentarse a tantos enemigos con una herramienta de campo! Él también libró a Israel.


Después de Samgar, tenemos un grupo de jueces a los que a veces se les llama los "jueces menores", no porque su labor fuera menos importante, sino porque la crónica de sus vidas es más breve, pero igualmente significan años de paz y liderazgo para Israel.


4. Tola: El Juez de Isacar. Tola, hijo de Puá, hijo de Dodó, de la tribu de Isacar, surgió para salvar a Israel. Él juzgó a Israel durante veintitrés años y fue sepultado en Samir. Nos muestra que la fidelidad en el servicio, aunque no tenga grandes hazañas bélicas registradas, es fundamental.


5. Jair: El de los treinta hijos. Después de Tola, se levantó Jair, un galaadita, y juzgó a Israel durante veintidós años. La Biblia nos dice que tuvo treinta hijos que cabalgaban sobre treinta asnos y que tenían treinta ciudades. Esto nos da una idea de su prosperidad y de la extensión de su influencia. Fue sepultado en Camón.


6. Ibdán: El que unió familias. Ibdán de Belén juzgó a Israel durante siete años. Tuvo treinta hijos y treinta hijas. La Escritura nos cuenta que casó a sus hijas fuera de su familia y trajo treinta nueras para sus hijos de fuera. Esto era una señal de paz y alianzas en la época. Fue sepultado en Belén.


7. Elón: El Juez de Zabulón Después de Ibdán, Elón de Zabulón juzgó a Israel durante diez años. Fue sepultado en Ajalón, en la tierra de Zabulón.


8. Abdón: El de la gran descendencia. Finalmente, Abdón hijo de Hilel, un piratonita, juzgó a Israel durante ocho años. Tuvo cuarenta hijos y treinta nietos que cabalgaban sobre setenta asnos. ¡Vaya familia numerosa! Fue sepultado en Piratón, en la tierra de Efraín.


¡Qué serie de personajes! Desde el guerrero astuto hasta el líder que simplemente "juzgó" y mantuvo la paz, cada uno fue crucial en su momento para el plan de Dios. Nos recuerdan que Dios usa a quien quiere, con lo que tiene a mano (¡como Samgar y su aguijada!), y de maneras diversas.


Espero que hayáis disfrutado descubriendo a estos personajes no tan famosos de la Biblia. En las próximas entradas, iremos explicando los jueces que, quizás, nos resultan un poco más populares.


Mientras tanto, me encantaría leer vuestros comentarios. ¿Conocíais a todos estos jueces? ¿Cuál de sus historias os ha sorprendido más?


¡Un abrazo muy fuerte y que Dios os bendiga!

Comentarios