2 Samuel: La historia sigue
Justo ayer os conté sobre 1 Samuel, ese libro donde conocimos a Samuel, el último juez de Israel, y vimos cómo el pueblo pidió un rey y cómo Saúl terminó siendo elegido… y también cómo acabó su historia, con sus altos y bajos. Pues hoy seguimos el hilo, porque el libro que viene después es 2 Samuel, y la verdad es que es intenso, emocionante y bastante humano. Así que siéntate, que te lo voy a contar como si estuviésemos charlando con un cafecillo en mano.
El libro arranca con una noticia triste
Empieza justo donde termina 1 Samuel, llega la noticia de que Saúl y su hijo Jonatán han muerto en batalla contra los filisteos. Yo siempre me imagino a David recibiendo esa noticia con un nudo en la garganta... por un lado, Saúl había sido su perseguidor, pero por otro, Jonatán era su mejor amigo. David llora por ellos y compone un canto muy sentido en su honor.
David, rey… pero no de todos de golpe
Después, David es proclamado rey, pero al principio solo sobre Judá (su propia tribu). Mientras tanto, uno de los hijos de Saúl, Is-boset, es proclamado rey sobre el resto de Israel por Abner, el general del ejército de Saúl. Esto provoca un tiempo de tensiones y guerras internas. Poco a poco, las cosas cambian... Abner acaba reconociendo que David es el rey que Dios había elegido, pero antes de que pueda unirse a él, es asesinado por Joab, el comandante de David. Finalmente, Is-boset también muere, y así David es rey sobre todo Israel.
La capital y el arca
Una vez rey de toda la nación, David conquista Jerusalén y la convierte en su capital. Después trae allí el arca del pacto, esa arca tan especial que representaba la presencia de Dios entre el pueblo. Hay un momento muy bonito, David baila con todas sus fuerzas delante del Señor, celebrando que el arca llega a la ciudad (aunque no todos lo entienden ni lo aprueban).
Dios hace una promesa enorme
En un momento de paz, David quiere construirle a Dios un templo, pero Dios le dice que no será él quien lo haga, sino su hijo. Y además le hace una promesa increíble, que su descendencia reinará para siempre, y de ahí viene la famosa profecía sobre el Mesías descendiente de David.
Las victorias… y la gran caída
David tiene muchas victorias militares. Expulsa a enemigos, consolida fronteras, defiende al pueblo. Pero también hay un episodio que es de los más conocidos por lo doloroso que es, el pecado con Betsabé. David ve a esta mujer, la desea, y como su marido Urías estaba en el ejército, hace todo un plan para quedarse con ella… incluso asegurarse de que Urías muera en combate. Dios envía al profeta Natán para confrontarlo, David reconoce su pecado y se arrepiente, pero las consecuencias no desaparecen, su hijo con Betsabé muere.
Problemas en la familia
A partir de ahí, la familia de David empieza a vivir conflictos muy fuertes. Uno de sus hijos, Amnón, comete una terrible injusticia contra su hermana Tamar. Absalón, otro de sus hijos, se llena de rabia y termina matando a Amnón. Más adelante, Absalón se rebela contra su propio padre, intenta arrebatarle el trono y David se ve obligado a huir de Jerusalén. Es una época de dolor, traiciones y guerra civil. Finalmente, el ejército de David vence y Absalón muere, pero David queda roto de dolor por la muerte de su hijo.
Líderes, censos y misericordia
Al final del libro, hay una serie de relatos que muestran tanto los errores como la fe de David. Uno de ellos es cuando ordena hacer un censo del pueblo (algo que no debía hacer porque mostraba una confianza en la fuerza militar más que en Dios) y, como consecuencia, llega una plaga. Pero, incluso ahí, David busca la misericordia de Dios. También aparecen listas de sus valientes guerreros, una especie de homenaje a quienes le acompañaron en las batallas.
¿Qué me deja este libro?
2 Samuel me recuerda que incluso personas con un corazón que busca a Dios pueden equivocarse gravemente si bajan la guardia. Pero también muestra la gracia de Dios, que escucha cuando nos arrepentimos, y su fidelidad a las promesas que hace. David no fue perfecto, pero Dios siguió escribiendo su historia y la historia de su pueblo a través de él.
Y hasta aquí el resumen de 2 Samuel. Espero que si nunca lo habías leído, ahora tengas una idea clara de lo que pasa y, si lo lees por ti mismo, descubras más matices y detalles preciosos. Dentro de algunas entradas pues seguramente nos metamos en 1 Reyes, porque la historia no se detiene aquí.
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